A la melodía clásica de mi cabeza.

Las estrellas siguen ahí
cuando el sol brilla.
La vanguardia vira,
sin demora
El espacio ahoga el eco.
Ella se hizo eterna en su retina,
las formas se perdieron.
Sin consuelo por sus dudas.

La luz abruma.
En la oscuridad descansan,
mis ideas.
La marea rugió fuerte,
aún no saben que desean.
Aunque acaben perdidos,
naufragando sin esperanza.
Aunque la razón impuesta fuera
por la fuerza.

Sólo aplaudan cuando deje sin palabras.

Amanecer.

Me di cuenta entre luces de neón, estándar néctar, entre ideas globalizadas y cenicientas de una noche que saben la canción. Entre la niebla de disímeles ideas, no encontraba la respuesta unívoca que resolviese siquiera el plantemiento inicial. Estabamos en la encrucijada, preguntándonos cuál era el camino sin percatarnos de la multitud de escenarios y elecciones posibles, del momento que nos anunciaba como vanguardia del progreso, frente racional de la civilización.

Así, balbuceaba entrecortada: la voz de la libertad. Tras mil piadosas mentiras, maquinaban una amarga verdad en beneficio del bienestar general, o acaso así lo llamaban, mas unicamente pretendían unificar la voluntad la sociedad. Sus altos propósitos quedarían más tarde silenciados por el fuego que los hizo cenizas, por la espera de un avance que nunca llegó.

Ahora, cuando saben a cada momento lo que intentas, pregúntatelo. Cuestionate de dónde salió ese Leviatán que parecía haber desaparecido entre siglos de progreso, entre niebla de sueños utópicos o entre bellos discursos en tabernas. Si no encuentras la respuesta, observa lo que te rodea y descifra la ecuación.

La voz ya rota de la libertad pidiendo socorro, maldiciendo a sus hijos, que la vendieron al enemigo para aquel fin mayor: la estandarización del individuo. Todo planificado.

La línea hace destino.

Origen

Son visiones opuestas, quizás simples alteraciones conceptuales.

Sea instintivo, busque el secreto en el motivo de esta conspiración que hunde sus manos en el fango más profundo del sistema. Sea instintivo, pues la razón se observa en visión directa, que no simple, pero si la mente es nuestro sino, rutinario es lo complejo. Aunque todo continúe siendo relativo, fíjese en los detalles, los cuales como si escondieran voces, guían sus pasos por el verdadero sendero, hacia la luz que alumbra al hombre que teniendo todo habla y siente como un pobre. Hazme un cuaderno de ti escrito, de lo absurdo y lo recto, con tenso verso sin renglón torcido. Con amor, a sabor amargo te lo pido. Con mi pasión en el hilo entre el frío cálculo y la sangre caliente gracias a tus latidos. Por una guerra entre dos mentes, un silencio muerto en el olvido. Aun así, no te encuentro y vuelvo a donde aún no te has ido, a saber si sigo vivo o muerto, pues lo pregunto y no hay respuesta,  solo el eco de mi mismo en versión orquesta, solo yo, conmigo mismo y con mi ciencia. Si queda esperanza, búscala, que no es mi objetivo. Soluciones en directo contra vuestros problemas en diferido, por la falsa creencia de superioridad y por las piezas de vuestro puzzle despertando, preguntándose a qué se debe el seguiros, qué argumentos hay a favor de la unidad, por qué no desordenar lo establecido.

Por el momento preciso donde se invirtió la razón, siendo confundida con falso dinero que alimenta el fuego de vuestras conciencias. Hoy vengo a regalarte mis ideas, tómalas después de pedirlas por favor, aquí tienes la primera.

Ahogándonos en grises.

Senderos perdidos. El secreto no existe, si acaso tu quasi consciente ignorancia lo esconde pero a la vista está, quizás bajo distinto nombre. Somos más que recuerdos, escenas incompletas y secuencias sin orden, buscando salir de esta vorágine de contradicciones aparentes e inoperantes, aspirantes a romper lo establecido y luego volver derrotado, para dejarnos morir en olvido.

Latidos desacompasados y graves cambios de ritmo que auguran finales tempranos. Calculo el momento con error aproximado y espero a que el destino siga su cauce; sé que no hay alternativa ni otro enfoque, en todo caso variaciones superficiales del instante.

Generaciones separadas por el arte, vanguardias que hacen de guía y se pierden, otros que toman el relevo sin saber por dónde. Preguntas capitales sin respuestas desde hace ya bastante y ¿por qué?, porque no sabéis filtrar lo humanamente relevante. Ahora son trazos que me llevan al Supremo orden y no predicciones no cumplidas del instinto. Inscrito en el dogmatismo, suerte que propio, sobre la base de la experiencia, lo teórico descrito como un arte de buscar razones a la conducta o una lucha por centralizar las causas: seguir agotando la vida en intentar luchar contra la corriente.

Porque lo incompatible con esta especie es el orden. Si miró más allá, dale las gracias por no responderte. Los secretos de este mundo, incontables, la especulación como soporte y una destrucción creativa que se perdió en los estándares. Esto no es lo que propusieron, pero antes de aplicarlo, murieron, y los que lo desarrollaron quisieron entender sus intereses.

Y sigue el ciclo, aparentemente aletargado, mas los sentidos no captan la realidad. Y sigue el ciclo, más imparable que nunca, buscando acabar con la dinamicidad.

Diamantes.

Estoy harto de soportar tormentas, se encrespa el oleaje y la niebla ni deja ver el horizonte, como pender de una constante habiéndose arrepentido. Decid si vivo, porque yo no sé que es esto. Navego en restos del naufragio esperando a Dios o alguna voz que venga a salvarme, que me haga a la locura para no tener que oír a la muerte. No me acuerdo de mi nombre, sólo hombre con ideas que no llegarán ni a la mitad de lo que se espera, pero y qué. Nada de esto vale la pena y yo he perdido el amor a lo poco que quería. Se apaga la luz, luego se hace de día y mi soledad desciende al subconsciente, pero no estabas ahí, quizás te fuiste, aun así estaba solo y aprendí a cerrar los ojos, aguantar la respiración, mirar arriba y no creer.

Sabiendo que sería para siempre acabe de darme el gusto de matarme, y muerto en vida estoy, porque sigues teniendo esa parte. No he terminado de escribirla, será no ser para desenlaces trágicos ni leyendas varias. La realidad es una mera fábula.

Apaga tu mente, súmete en esto, vivir sin saber en lo que vives, acabar muerto y punto, suerte si alguno te recuerda. A saber que muero vengo, aquí tienes mi testamento atemporal, búscalo, encuentra el mensaje y dime si mereció la pena leerme para toparte con la pena de saber el engaño. Hablar, y todos boquiabiertos, mirando. Caronte me hace alguien, pero no lo suficiente. Tiene que haber un cuerdo para la locura de un demente. Amor al arte sin beca. Amor a la esencia original que no verás nunca porque no entiendes; perderse entre versos y veces que recuerdas para escribir esto, agotar la mente, tomar el aire, que te de el fresco. Prosa poetizada que no poética, líneas sintéticas y entrelíneas naturales, la divisoria entre tus aguas y las mías, la frontera entre nuestros cuerpos. Hazme sentir especial aunque creo que ya es tarde. Déjame leerte, que yo no quiero un Louvre.

Si tuviese que dar lecciones.

Línea iletrada.
Al renglón regala su mente.
el tiempo a cruz o cara.

En las venas, la pasión,
el tacto en vista.
Finja que el guión sigue,
nunca para.
Prosa descolorida que no cala.

Crean que la verdad es única,
Inequívoca. Quién tejiera
los hilos de esa mirada.
Quién vierase reflejado en aquellos mares,
y no quisiese quedarse en aquel rincón
del alma humana.

Si pensara antes de atacar
quizás quedase en nada.
Navegando nieblas profundas
en océanos de cristal.
Filmando alternativas,
porque no es quien grite más.
Si tuviese que dar lecciones
tendría por donde empezar.

Aunque no es esa la finalidad,
despertando autodidactas.
Si supiese a sabor amargo,
quizás tendría otra guerra.
Aunque no es eso lo que pretenda.
Si venden paja por oro,
el precio de la letra es el alma.
Sin recompensa.